Una vez el gato ha dejado la etapa de la lactancia al mes y medio de
vida, debe mantener una alimentación completa y equilibrada
de alta
calidad en los meses siguientes. Los gatos, no
deben ser de ninguna manera alimentados con sobras de comida, pues a su dieta le faltarían
entonces los aminoácidos y las vitaminas.
 Es fundamental que pasen por la etapa de mamar, es un acto
instintivo y les produce un profundo cambio en el comportamiento, cuya falta
será fácilmente percibida en aquellos que no lo hacen. Éstos son gatos menos
juguetones, más caprichosos con la comida y que tienden a chupar objetos o
nuestras manos constantemente. Existen
comportamientos de este tipo en muchos gatitos alimentados con mamadera, pudiendo llegar a ser más
ariscos en el trato si no se les educa bien después.
Si un gatito no pudiera ser amamantado en forma natural, debemos obtener leche que sea lo más parecida posible a la materna,
bien en tiendas especializadas, en el veterinario, o, en su defecto,
leche en polvo infantil un poco más concentrada que como se les da a
los bebés humanos.
Los felinos tienen muy desarrollado su sistema olfativo, por lo que su
comportamiento depende en gran medida de los olores que perciben en su entorno. Se suele decir que
son comensales muy exigentes, si se acostumbran desde pequeños a una alimentación,
será difícil que en el futuro esta pueda ser cambiada.
En la naturaleza, los gatos ingieren comida sólida a las cuatro
semanas de vida, pero devenidos en mascotas caseras, esto se puede retrasar hasta las
seis semanas.
El lugar para colocar la comida del gato no debe ser un lugar de
paso, sino estar un poco retirado, en donde el nuevo integrante de la familia se pueda sentir cómodo. Tampoco se deben colocar
sus recipientes de comida o agua cerca de la bandeja de arena.
Características a tener en cuenta:
- Se necesitan dos recipientes sólidos con una base ancha para que
el gato no pueda volcarlos. Se los debe lavar diariamente y deben ser colocados sobre
una alfombra u otro elemento que impida que la comida que se pudiera derramar, entre en contacto con el suelo y de esta forma contaminarse.
- A los gatos les gusta el alimento fresco y reciente. Es preferible
rellenar varias veces al día el tazón que poner grandes cantidades.
- El sistema de alimentación del gato hace que éste coma en periodos
cortos y repita esta acción varias veces al día. Esto es lo más normal
e indicado.
- También a los gatos, dado su instinto cazador, les gusta la comida
a una temperatura más elevada que a otros animales. En la naturaleza,
la alimentación pasa por la caza de presas que se ingieren a la
temperatura corporal normal.
- No debe extrañarle ver a su gato comer hierba o plantas que encuentre en su casa. Su acción purgante le ayuda a regurgitar, si lo
necesita, restos de alimento o bolas del pelo. Para ello nos
aseguraremos de no haber utilizado fertilizantes ni herbicidas en esas
plantas, ya que los gatos son animalitos muy sensibles a los tóxicos.
- Si su gato sufre anorexia (pérdida de apetito), bulimia (desorden
en su alimentación) o vómitos frecuentes, es síntoma de algún problema serio, debera visitar al veterinario, pues puede estar incubando alguna
enfermedad o padecer alguna molestia gástrica.
- Su alimentación debe ser preferiblemente seca, la húmeda habrá de ser racionada y en menor cantidad.
- No debe darse nunca carne cruda, pues puede almacenar parásitos y/o bacterias.
- No sería deseable que ingiriera comida para adultos si es un gato pequeño, ni comida para perros.
- No debe darle huesos ni restos de comida, porque así le convertiremos en un gato con problemas de alimentación.
- Si nuestro gato no come en unas horas no hay por qué alarmarse,
pero si persiste en no comer nada por mas de un día, debemos llevarlo al
veterinario.
- Cada edad requiere una nutrición que debera ser respetada, no
dejemos que nuestro gato tenga deficiencias innecesarias. Existe comida
especial para cada edad y la cantidad recomendada nos viene indicada en
la bolsa.

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